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Municipio situado al pie de Sierra Nevada y frente a la de Gádor. Parte de su término está incluido en el Parque Natural de Sierra Nevada, uno de los paraí­sos naturales de la comunidad, por su riqueza paisají­stica, botánica, fauní­stica y antropológica. Otra parte de sus tierras están dedicadas a la agricultura de huertas, y es la única zona donde se produce uva para vino, de toda la provincia. Pero lo más caracterí­stico de este municipio es la abundancia de agua, pues entre, otras muchas fuentes, aquí­ nace el rí­o Andarax. El pueblo, capital de la Alpujarra Almeriense, tiene a orgullo el pertenecer a esta comarca, y conserva la esencia arquitectónica, gastronómica y de costumbres que la han dado a conocer, convirtiéndose en un lugar ideal para practicar el llamado turismo rural y para visitar su magní­fica Iglesia de la Encarnación, llamada La Catedral de la Alpujarra, obra mudéjar con terminación barroca de extraordinarias dimensiones y muy bien conservada.

Municipio situado en la confluencia de Sierra Nevada y la Sierra de Gádor, en la puerta natural de entrada y salida de la Alpujarra almeriense. Engloba el primitivo Alcolea, al que se unieron Darrí­cal y su pedaní­a Lucainena cuando se construyó el embalse de Bení­nar. Parte de su término está incluido en el Parque Natural de Sierra Nevada, uno de los paraí­sos naturales de la comunidad, por su riqueza paisají­stica, botánica, fauní­stica y antropológica. El pueblo, como todos los de la comarca, se asiente en una ladera, integrándose en el paisaje con su singular arquitectura de casas de techos planos, propias de su pasado morisco, y rodeadas de olivares. Destaca sobre el conjunto la Iglesia de San Sebastián y su singular torre.

Pueblo reciente (su independencia de Bédar data de 1924), situado en la comarca del Bajo Almanzora, en un valle equidistante de la playa y de la montaña, cuyo origen está en la explotación minera de la Sierra Almagrera a principios del S. XIX.

Hermoso pueblo de pescadores, el más importante por esta actividad de toda la costa oriental almeriense, situado un poco más arriba del centro de la costa levantina, en un lugar ideal para el disfrute de sus excelentes playas, de sus instalaciones turí­sticas y de su excelente pescado.

Las tierras de Santaella han atraído a los hombres desde sus tiempos más remotos. Documentada la aparición de éstos en el Paleolítico Inferior, en el más remoto periodo de la Edad de Piedra, continuando su presencia hasta nuestros días. En el amplio término de Santaella se han encontrado abundantes testimonios del pasado que han ido reconstruyendo parte importante del pasado de esta tierra. Los asentamientos de la época del bronce, ibéricos, romanos, visigodos y árabes han dejado cada uno de ellos huella de su paso en las tierras de esta población. Con la llegada de los romanos y los sucesivos años bélicos, Roma acabó totalmente asentada y sometiendo a las poblaciones quedando estas romanizadas y por consecuente también Santaella. Sobre la época romana no se tiene constancia de un núcleo de población como tal. La época ibérica nos deja, quizás, la pieza más importante que haya en el Museo Municipal, la Leona de Santaella. Hallada en el Cerro de la Mitra y se trata de una escultura perteneciente a una tumba. Bajo el dominio árabe se la conoció como Santa-Ialla, conquistada por Fernando III en 1240. Años más tarde fue donada a Córdoba y quedó constituida en municipio en el año 1569. Felipe II le concede su […]

El término de Fuentes de Andalucía se formó en el siglo XIX, por la unión de los señoríos de Fuentes y la Monclova. El reducido término de Fuentes, formado a expensas de los de Écija y Carmona, está situado entre los ríos Genil y Corbones, siendo su principal artería fluvial el río Arroyo Madrefuentes, llamado Guadalbardilla por los árabes. En terrenos del término municipal de Fuentes se constata la presencia humana desde tiempos muy remotos. Los restos arqueológicos que cubren el suelo revelan la existencia en aquellos lugares de pobladores turdetanos durante varios siglos. También en él se encuentra localizada, cerca de la Monclova, la ciudad turdulo-romana de Obúlcula, una de las ciudades béticas de la región turdetana, según Ptolomeo, cuyo nombre proviene de la ciudad turdulo-romana de Obvlco/Ibolca y significa “La Pequeña Obulco”. La villa de Fuentes fue reconquistada a los árabes hacia el año 1248 y en los repartos de Écija se le cita expresamente, apareciendo incluida en val el término de Carmona según el alboz otorgado por privilegio de Alfonso X el Sabio en 1255 a dicha ciudad. La existencia de habitantes en estos lugares en tiempos musulmanes está totalmente aceptada, debido, además de la presencia de restos arqueológicos a la existencia del Castillo de Fuentes, […]

Umbrete es un municipio español perteneciente a la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Situado en la comarca sevillana del Aljarafe, dentro del área metropolitana de Sevilla, pertenece al partido judicial de Sanlúcar la Mayor. En el año 2016 contaba con 8.663 habitantes.1​ Su término municipal, con una extensión de 11,9 km², tiene una densidad de población de 618,91 hab/km².2​3​ Se encuentra situado a una altitud de 123 msnm, a 15 km de la capital de provincia, Sevilla, y a 75 km de la ciudad de Huelva.4​ Está comunicado con las ciudades de Sevilla y Huelva a través de la autopista A-49. Existen hallazgos arqueológicos cercanos a Umbrete, como los dólmenes de Valencina de la Concepción, que datan del Neolítico. También hay referencias de las civilizaciones romana, visigoda e hispano-musulmana, que estuvieron implantadas en la zona. La estructura de población se formuló a partir de tiempos de Alfonso X de Castilla “el Sabio”, que en el siglo XIII donó la alquería de Ombret al Arzobispado de Sevilla. En el siglo XVIII fue construido el palacio arzobispal de Umbrete para la residencia veraniega de los prelados sevillanos. La propiedad de dichas tierras y viviendas pasó a manos públicas a partir de los decretos de desamortización del siglo XIX. Hasta mediados del siglo XX, Umbrete era una villa eminentemente rural dedicada a la agricultura, con predominancia de la viticultura y los olivares, pero en sus últimas décadas se desarrolló el sector de la construcción y el de servicios centrado en la restauración, duplicándose su población en este período.

La mayoría de los historiadores remonta su origen a la Hispania romana. No obstante, una minoría remonta sus orígenes a un asentamiento turdetano basándose en que la obra Geografía de Ptolomeo menciona uno en esta zona denominado Spoletinum.2​ En la etapa romana su población se dedicaba al cultivo de la vid y del olivo. La prosperidad de la zona motivó la creación en este entorno de las villas de Lauretum, Tablante, Paterna, Villalvilla y Mejina.2​ Tras la invasión musulmana del siglo VIII estas villas se convirtieron en alquerías dependientes del distrito de Hish-al-Farach (el actual San Juan de Aznalfarache).2​ El nombre de Espartinas aparece por primera vez con la reconquista cristiana del valle del Guadalquivir en el siglo XIII. El rey castellano Fernando III quiso cambiar el nombre de lugar por “Monasterios”, pero esto no fructificó. En el repartimento, en Loreto (antiguo Lauretum) se funda un convento, la cercana aldea de Cazalla Almanzor es concedida a los pobladores de Sanlúcar la Mayor y el resto de núcleos de población quedan abarcados dentro de Espartinas.2​ En 1281 la villa participó en la batalla de Baeza. Por esto, el rey Alfonso X concede al escudo de la ciudad ocho aspas (símbolo de la batalla) y una Cruz de Malta.2​ La Cruz de Malta era usada por los caballeros de esa orden y […]

Gines tuvo en la antigüedad el nombre de Ab-Genna. De la época de los megalitos, se han encontrado pequeños adornos, objetos funerarios que indicarían que los pobladores de este entorno profesaron la religión del Sol y llegaron a conocer el arte de la fundición de los metales. Suponemos que las pocas familias que habitaban esta tierra llevarían una existencia de pequeños agricultores y cazadores. Aunque no existe documentación al respecto, suponemos que la pequeña Ab-Genna, al estar a pocos kilómetros de Itálica y de la naciente Híspalis, debió de tener un contacto continuo sobre todo con el asentamiento romano de Itálica. La villa romana de Ab-Genna no estuvo al margen de las transformaciones de estas tierras impuestas por el Imperio Romano. Estas villas romanas transmitieron la organización del territorio a otros puntos del Aljarafe en la Edad Media. Tras la invasión mulsulmana comandada por Tariq y Mussa en el 711, toda la comarca del Aljarafe sevillano fue ocupada por los dirigentes musulmanes. Ab-Genna pasó a llamarse al-Genne o Gines, que en árabe significa Jardín del Edén. Al igual que otras localizaciones privilegiadas, el al-Jarafe (la altura) sevillano se usó como asentamientos de familias yemeníes y muladíes, enemistadas desde la conquista […]

Hay constancia de que la zona estuvo habitada desde el Paleolítico.8​ Existen diversas teorías sobre el origen del municipio. Esta zona se encontraba en el antiguo reino de Tartessos. Según Rodrigo Caro el actual Gelves se corresponde con la antigua Vergentum, que fue citada por Plinio. Esta cita se ha transcrito como “Vergentum, quod Iulii Genius” y “Vergentum, quod Iulii Genitor”.9​10​ Serrano Ortega afirma que en la época turdetana se llamaba Gelduva y que los árabes la llamaron Ge-Baal, que significa “monte de recreo”.11​ Gelduba es el nombre de un castillo romano de Germania mencionado por Plinio, por lo que existen varias teorías sobre el origen de la palabra.12​ En la época almohade cobró cierta importancia como lugar fortificado. Fue reconquistada en 1247 por Pelay Pérez Correa, maestre de la Orden de Santiago. En el repartimento de Alfonso X de 1253 el rey tomó este lugar como almacén propio. En 1370 fue concedido a Fernán Sánchez Tovar. En el reinado de los Reyes Católicos pasó a pertenecer a la Casa de Guzmán. Posteriormente, pasó a la Casa de Tovar. En 1527 el rey Carlos I concedió la venta de este lugar a Jorge Alberto de Portugal y Melo y a su esposa Isabel Colón de Toledo (hija de Diego Colón y nieta de Cristóbal Colón). En 1529 se […]

Los primeros documentos sobre Pilas se basan en los textos del escritor romano Plinio el Viejo, quien situaba a Pilias en el Alontigicelos y junto al río Menoba, una zona que gozaba de cierto prestigio en el Imperio romano ya que era muy apreciado el aceite exportado. El propio Plinio reconoce la primitiva existencia de asentamientos prehistóricos, que, en función de los restos cerámicos y materiales descubiertos, hacen apuntar la más que probable posibilidad de que en esta zona hubiera importantes núcleos alfareros. Durante la dominación romana, el municipio perteneció al Convento Jurídico Hispalense, aunque la formación definitiva del actual enclave urbano se define en la época árabe, en torno a una Qubba almohade que se conserva en la actualidad dentro de la Ermita de Belén. En 1248, Alfonso X cambia de nombre a la aldea aunque en otros documentos del siglo XIII aparece como Tor. Debido a su emplazamiento geográfico y a sus recursos agrícolas, Pilas, en los siglos posteriores a la Reconquista, va incrementando cada vez más su población iniciando así su repoblación con la llegada de los colonos, aquellas personas del resto de la península que llegan con el reparto de tierras, muy fraccionada y de desigual tamaño; y los pobladores de alquerías cercanas, que van engrosando lentamente la aldea. Así, puede […]